Jueves 8
Viaje a HuajuapanA las 07:30 ya estábamos desayunadas y lista para abordar los dos buses que nos transportaríamos, uno para fumadoras, el otro para las restantes. Me toco de compañera “Clarita” una mexicana llena de vida, profesora desde hace más de veinte años, escribe muy hermoso, ya tiene varias publicaciones, un encanto de mujer, cada tanto tomaba su celular para escribir mensajes a su marido o algunos de sus hijos, todos artistas o relacionados con la cultura. Después de varias horas nos detuvimos en un descanso del camino, había una especie de ruca, una mula, un cactus gigante y miles de enormes hormigas dibujando el suelo, ahí se nos dieron algunas indicaciones y los grupos que iríamos a los distintos poblados, me toco ir a TORNALÁ, por compañeras, varias Mexicanas, una argentina, una Puerto Riqueña. Quedé conforme me parecieron agradables, no me equivoqué.
A las 17:00 horas llegamos a Huajuapan, pequeña ciudad de 1500 habitantes aprox. Después de almorzar llegaron nuestros anfitriones, las personas que nos acogerían en sus casas, yo todavía no sabía con quien estaría cuando apareció Clarita y me dijo “tienes anfitrión ya?”, “no”, “ven conmigo”, agarrandome del brazo me llevó con el que le toco a ella, don Leonel un Sr. de más o menos 45 años, de sonrisa afable y trato cordial después de saludarme nos guío a su auto.
Llegamos a una casa grande, uno de sus hijos de 24 años nos salió a recibir, también docente, muy amable, en realidad toda la gente de esa familia era “limpia”, limpia de alma, sus sonrisas, sus ojos, todos ellos irradiaban afabilidad, generosidad. Nos llevo al segundo piso donde habían dos dormitorios con dos camas y dos colchones, Clarita y yo elegimos los colchones, no se porqué en realidad, tal vez para estar más cerca del suelo, dormimos como reinas.




